A mi aire 176: Tukola, montañas, perros y albergues (8 de abril, 2016)

Hola amigos, bienvenidos a este nuevo podcast del 8 de abril. A mí no hay nada que me guste más en este mundo que tomar una Cola Zero. La bebo como el agua, cada día una o dos botellas de medio litro. No sé si es sano o no, pero es una adición a la que no estoy dispuesta [1] a renunciar. Me encanta. Por eso el saber que hay países donde la maravillosa bebida no se encuentra fácilmente, me da que pensar [2]. Hoy os voy a hablar de un país en concreto donde la alternativa a la Coca Cola es Tukola y después os comentaré una curiosidad de la Coca Cola en Honduras. Luego dos aventuras en la montaña, una en el monte Saccarello y otra durante la Semana Santa. Sí, terminaré el podcast contándoos el problema que tuvimos en Semana Santa para dormir en un albergue y cómo terminó la historia. ¿Curiosos? ¡Pues escuchadme hasta el final!

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A ver, amigos, ¿sabéis en qué país es difícil encontrar Coca Cola? ¿sabéis dónde se bebe Tukola en lugar de Coca Cola? Que la Coca Cola no se encuentre es inimaginable para muchos de nosotros, ¿verdad? Pertenece a nuestro mundo, es tan común como el agua. Sin embargo, hay países que todavía no tienen la Coca Cola clásica en sus tiendas al alcance de todo el mundo [3]. Bien, ¿sabéis de qué país os hablo? ¿dónde se bebe esta variación dulce del refresco americano? Sí, señor, seguro que ya tenéis el país en la cabeza, en Cuba. Sólo en Cuba y en Corea del Norte no tiene Coca Cola presencia directa.

Tukola tiene mucho más azúcar, pero hay gente que la bebe con deleite [4]. Aquí en Suiza no se podía comprar la bebida cubana, era exclusiva de la Isla, pero ahora está en venta online por 1 franco 50. El mundo está loco, ¿no? ¡qué ganas de consumir lo que no se tiene! La propaganda es así: “para el cubano exiliado, para la Suiza lejana, es la limonada ideal para los días de verano. La soda cubana. Tukola”. Bueno bueno, ¿beberemos todos Tukola o terminará el bloqueo económico de Estados Unidos hacia Cuba? De alguna forma parece más fácil sacar cosas de la Isla que meter nuevos productos. Pero las cosas están cambiando, se respira aire fresco. Barack Obama ha visitado la isla, ha sido el primer presidente en activo que va a Cuba en visita oficial. La presencia del líder americano ha sido fantástica en todos los sentidos. Los tres días que estuvo en la Isla los seguimos desde todas las partes del mundo con curiosidad. El discurso que dio Barak Obama sobre la democracia en el teatro de La Habana fue simplemente genial. Media hora estuvo Obama hablando sobre las ventajas de la democracia, lo positivo que es un cambio, lo importante que es respetar los derechos humanos... Dio un discurso abierto, hizo una oda a la democracia, algo impensable hace algunos años en ese país comunista. Raúl Castro y su comitiva escucharon en silencio, sin aplaudir mucho, pero escucharon. Al final discreta salida del alto mandatario [5] cubano sin alabanzas al americano.

Obama se reunió incluso con disidentes [6] políticos, algo que ni el Papa Francisco o el presidente de Francia habían hecho, (¿quizás no se habían atrevido [7]?) Obama escuchó a la gente, se acercó al pueblo cubano y habló sin pelos en la lengua [8], más abiertamente que nunca nadie lo hicera ante un Castro. Vamos a ver si esa promesa de apertura se cumple por las dos partes, vamos a ver si Raúl Castro está como dice hasta el 2018 o si se va antes y empieza la democracia. Vamos a ver si el embargo termina. Yo creo que Cuba va a cambiar, que se acerca el momento, que huele a cambio, aunque Fidel Castro escribiera una carta de 1500 palabras después de la visita del presidente americano diciendo que los cubanos no necesitan ningún regalo del imperio americano y defendiendo su posición arcaica [9]. Este hombre de 89 años no va a cambiar nunca, pero espero que su hermano vea la situación del pueblo cubano con otros ojos [10].

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Interesante para mí fue hablar con Gustavo del tema de la Coca Cola. Me contó que en Honduras existe la bebida desde el 1915 y que en 1938 se empezó a envasar en San Pedro Sula y a comercializar en Tegucigalpa. Los consumidores pagaban entonces 5 centavos de lempira [11], ¡nada! Pues hoy en día hay un cartel de Coca Cola en San Pedro Sula, en la montaña El Merendón. Gustavo me ha contado que subir a la montaña más occidental de Honduras es una excursión muy popular entre la gente, que gusta subir allí por el rótulo, por el cartel, y porque la montaña hace frontera con Guatemala. Yo entiendo bien este sentimiento. Es una sensación muy especial estar en la frontera de dos países.

Me acuerdo de una excursión que hice una vez en Liguria [12] al monte Saccarello, a la montaña más alta de esa región italiana. Allí arriba está la frontera entre Italia y Francia y todavía ves huellas de la Segunda Guerra Mundial en la cima [13]. En la parte italiana hay trincheras [14] y cañones, los cañones apuntan hacia las montañas francesas... Yo pensaba: ¿Habrá habido guerra aquí en algún momento? ¿Quién habrá venido a 2.200 metros de altura a luchar?

También hay una estatua de bronce, un Cristo que mira hacia Italia. Delante una mesa. Yo me puse detrás de la mesa de piedra y me sobrecogí [15], ¡qué vista amigos! Horizonte, inmensidad, infinito, ¡qué fuerza sentí! Qué paz... Indescriptible. Pensé que era un sitio con muchísima energía. Por la ladera [16] se veían marmotas, estos animalitos eran los únicos seres vivientes por los alrededores. No se veía ni una casa, las marmotas eran los reyes del monte y me miraban desde las piedras desperdigadas [17] con curiosidad.

Entonces se empezaron a acercar nubes negras, el tiempo en la montaña puede cambiar muy rápido. Si sois montañeros, lo sabréis bien. Pues imaginaros mi preocupación. Allí estábamos David y yo solos con las marmotas a un lado y las montañas francesas al otro extendiéndose hasta el infinito, estábamos solos mientras la niebla subía, el mal tiempo se acercaba como una pesadilla y estábamos ¡sin mapa! Pero un milagro hizo que las nubes se quedaran en la parte francesa, que no pasaran la frontera. De repente apareció una red invisible [18] que sujetó el mal tiempo para que nosotros pudiéramos bajar hasta el coche. Así que eso hicimos, empezar a correr monte abajo sin mirar para atrás, con los ojos puestos en las pequeñas marmotas y en Italia. Llegamos cansadísimos, pero felices y contentos hasta el coche. Entonces, yo agradecí en silencio a aquel monte Saccarello su apoyo, creo que el monte nos ayudó y nos salvó a David y a mí del mal tiempo sujetándolo con esa red invisible en la parte francesa.

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Tichino- ¿Un perro? –.- Sí, tres personas y un perro -.- No, entonces no, lo siento no admitimos animales-. Era Viernes Santo, siete de la tarde. Se nos olvidó decir en el albergue que llevábamos un perro… uf. Después de mucho buscar por la red habíamos conseguido una habitación para tres personas. Pudimos organizar alojamiento para la noche del Viernes Santo y el sábado, pero se nos olvidó algo muy importante… Se nos olvidó decir que llevábamos un perro con nosotros, ¡qué mal! El viajar con animales no es nada fácil. A mí no me gustan los perros, ya os lo dije en una ocasión, pero Chico… este perro bernés sí que me gusta, es tan bueno, tan tranquilo, tan obediente… Es un gusto de perro, es imposible tener miedo de él. Yo no le hago mucho caso, pero de vez en cuando me busca, viene a mi lado y me da la pata, ¡a mí! Entonces me tengo que reír. De él es imposible tener miedo.

Bueno, pues por eso no podíamos entender que no nos dejaran pasar la noche con él. Si teníamos una habitación de tres camas, no necesitábamos nada extra para el perro. Pero no, por mucho que Cardadahablamos con la dueña de la pensión, no, imposible, no dejaban pasar a Chico, así que mis dos amigos y yo nos marchamos muy enfadados de allí. Ahora teníamos que buscar otra alternativa. ¿Pero en el valle de Maggia? ¡Madre mía! ¿Conocéis el cantón de Tichino? En Semana Santa está todo lleno, no encuentras alojamiento. Hay mucha gente de los cantones alemanes que busca el sol y el buen tiempo por allí.

Bueno, bueno, lo primero era lo primero, estábamos muertos de hambre. Habíamos hecho una excusión preciosa desde Cardada hasta el valle de Maggia, estábamos hechos polvo [19]. Así que lo primero que hicimos fue meternos en un Grotto a cenar. - Alicia, no pienses en la noche, no pienses, no pienses-, me repetía yo. ¿Queréis saber cómo terminó la historia? Ayayay. Terminamos durmiendo en una de esas casas abandonadas que encuentras por el valle de Maggia. Mis amigos tenían un saco de dormir. Yo no, yo no había pensado en la posibilidad de dormir al aire libre, pero David sí, él sí, gracias a mi amigo no me morí de frío aquella noche. ¿Romántico? No, no, no, para mí no fue romántico, ¡uy no! El suelo estaba duro y me desperté con un fuerte dolor de espalda. Al día siguiente me volví yo sola a Brione y dormí en mi cama como una reina [20].

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Bueno, y así llegamos al final de este podcast. Acordaros de que podéis aprender las nuevas palabras de este episodio con el entrenador de vocabulario. Yo os espero el 22 de abril en la página web www.podclub.ch o vía app. Entonces os hablaré del aniversario de Miguel de Cervantes. El día 24 de abril hará 400 años de la muerte del famoso escritor y por todas partes hay eventos conmemorativos. Hasta entonces, cuidaros y que os vaya muy bien.



[1] no estar dispuesto : no tener el ánimo para hacer algo, no querer hacer algo
[2] dar que pensar : hacer reflexionar
[3] al alcance de todo el mundo : asequible para todas las personas
[4] con deleite : con muchísimo gusto
[5] alto mandatario : jefe, cabeza de estado
[6] (el) disidente : persona que se separa de las ideas políticas del gobierno cubano, que no comparte sus principios
[7] atreverse : tener el valor, la osadía
[8] hablar sin pelos en la lengua : hablar claramente, abiertamente
[9] arcaico/a : anticuado/a, muy antiguo
[10] ver algo con otros ojos : ver algo de otra forma
[11] lempira : moneda de Honduras
[12] Liguria : os hablé de Liguria en el podcast 87
[13] (la) cima : el pico de la montaña, la parte más alta de la montaña
[14] (la) trinchera : zanja, agujero defensivo que se hace en la tierra para disparar al enemigo
[15] sobrecogerse : cuando algo causa una impresión fuerte, grande; emocionarse
[16] (la) ladera : un lado de la montaña, la parte que baja de la cima de la montaña hasta abajo
[17] desperdigadas : esparcidas, separadas, dispersas
[18] invisible : que no se puede ver
[19] estar hecho polvo : estar muy cansado
[20] como una reina : fenomenal

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Alain 19-04-2016 14:30
Hola Alicia,
Me gusta que hablaste de Cuba. Hice un viaje en esta isla hace 2 años. Recuerdo que visité una fabrica de cigarro, un granja dónde se cultiva el tabaco, un empresa de ron, que escuché cantar grupos tradicionales, comí especialidades de la isla pero nunca bebí cola de la isla. No me gusta beber este bebida que tiene demasiado azúcar, preferí un buen cerveza bien fresca. Además soy un poco contra todos estos productos americanos que nos invaden,
Lo que me acuerdo, es el acento de los cubanos, a menudo no comprendí nada de lo que hablaban, seguro que usaban palabras propias de su pais aunque soy francés y empezé a aprender español cuando tuve 47 años.
Ten cuidado Alicia, no comas ni bebes con tanto azúcar ni sal en tu comida, no es bueno para la salud. A pesar de que te sientas bien ahora, ten cuidado, los alimentos son muy importantes y debemos preparar nuestra comida con equilibrio.
Vale, veo que haces muchas actividades físicas, sin embargo. Eso te limpia la sangre.
A mi me gusta también pasear, recuerdo que cuando vivía aún con mis padres rodeaba en bici por todo el campo. Que bueno sentir las olores de la naturaleza, oír cantar los pájaros, el viento a través las hojas de los árboles.
Cosechar abellanas, nueces, setas.
Lo debo a mi padre que fue un gran enamorado de la tierra, con el íbamos en los bosques, buscar la perla de los champiñones (la morille)
Bueno, un saludo Alicia, y sobre todo muchas gracias por tus podcasts que me encantan y me ayudan mejorarme entender bien la hermosa idioma que tienes.
Bernardo 19-04-2016 14:29
Hola Alicia,
Una pequeña información sobre el Coca-Cola, en 1972 cuando fuimos, con mochilas, en América del Sur y que atravesemos Perú bebamos “Inca Cola”. Esta bebida amarilla tenía otro gusto, pero a mí me gustaba y pienso que ahora existe todavía.
Bernardo